martes, 4 de febrero de 2014

¿Qué aprendimos en el Super Bowl XLVIII?



La temporada 2013 concluyó el domingo pasado con el Super Bowl más disparejo en lo que va de este milenio. Desde la primera jugada ofensiva, Denver perdió el control con un mal centro que se convirtió en un safety. Seattle anotaría 36 puntos sin respuesta. Fue hasta el tercer cuarto que Denver pudo romper el cero con un pase de Peyton Manning a Demaryius Thomas. Sin embargo, a pesar de hacer más decoroso el marcador, esa anotación no ayudó a que el equipo dirigido por John Fox pudiera recuperarse de la amplia desventaja. Seattle anotaría una vez más en un pase de Russell Wilson a Doug Baldwin para 10 yardas.

¿Qué se puede decir del juego, además de la clara disparidad? En realidad creo que no hay mucho que discutir. La mejor defensiva en los últimos dos años volvió a demostrar que el juego físico y la velocidad es lo que reina en este deporte. Por supuesto, siempre de la mano de una estrategia adecuada. Lo que más me impresiona es la manera en la que Pete Carroll armó a un equipo de “don nadies” y los llevó a conquistar el Super Bowl en contra de uno de los mejores quarterbacks en la historia.

¿Por qué menciono lo de “Don nadies”? Realmente, Seattle fue construido con base en selecciones tardías en el draft. Tan solo en la defensiva, la ronda promedio en la que fueron seleccionados los titulares actuales fue la 5ª. Solo Bruce Irving (LB) y Earl Thomas (FS) fueron reclutas de primera ronda. Richard Sherman, uno de los mejores CBs en la actualidad, fue tomado hasta la 5ª, lo mismo que Kam Chancellor (SS). La línea defensiva no posee jugadores seleccionados antes de la 3ª ronda. El MVP, Malcolm Smith (LB), fue tomado en la 7ª ronda. A la ofensiva, el quarterback y los receptores fueron las posiciones donde destacaron jugadores seleccionados más allá de la segunda ronda. Aunque, hay que mencionar que ésta contó con Marshawn Lynch, James Carpenter y Russell Okung entre sus filas, todos seleccionados en la primera ronda.

Siempre es interesante observar casos como el de Seattle en el que el Gerente General, su grupo de scouts y el Head Coach tuvieron la visión suficiente para detectar jugadores de gran talento que muchos otros equipos dejaron pasar. Además, queda claro que los equipos más exitosos se construyen con base en el draft. La agencia libre únicamente es un soporte.

Seattle, un equipo bien entrenado, joven y con ganas de triunfar.
Uno de los puntos más discutidos durante la semana pasada y por el cual muchos le daban la ventaja a Denver fue la experiencia. Mientras que Denver poseía a varios jugadores ya con mucha experiencias en playoffs y con un staff también muy experimentado en estas instancias, ningún jugador en Seattle había estado en un Super Bowl. Al final, eso no importó. Creo que la experiencia a veces se sobrevalua, no solo en el football americano sino en muchas otras áreas. La experiencia es importante, pero de nada sirve si la ejecución no va acorde a lo que ya se aprendió. Muchos pueden hablar de haber vivido X o Y situación pero al final, son pocos los que realmente sacan un aprendizaje provechoso de ellas. Lo que nos lleva a otro punto sobre la actuación de Denver, si es que había tanta experiencia de su lado ¿Dónde quedó el liderazgo de los jugadores veteranos que debía ser factor para que los jóvenes estuvieran mentalizados para enfrentar incluso un inicio errático? Parece que simplemente desapareció, el nerviosismo pudo más que cualquier otra cosa.

Ahora bien, con la victoria del domingo pasado, Seattle deja de ser uno de los 14 equipos sin campeonatos. Los 13 que aún conforman esta lista son:
  • Minnesota
  • Buffalo
  • Cincinnati
  • Filadelfia
  • San Diego
  • Atlanta
  • Tennessee
  • Carolina
  • Arizona
  • Cleveland
  • Detroit
  • Jacksonville
  • Houston

La derrota de Denver deja a esta franquicia con la mayor cantidad de derrotas en el Super Bowl (5) tras 48 ediciones de este partido.

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