En un partido en donde la
defensiva de Chicago fue la protagonista de la noche, Chicago logró imponerse a
Detroit. A ratos la ofensiva de Chicago también parecía lucir contundente, sin
embargo, de pronto dejaba de serlo. De hecho, en el último cuarto cuando
pudieron haberse terminado el reloj en al menos dos oportunidades, se vieron
obligados a despejar. Por parte de Detroit, su defensiva hizo un buen esfuerzo,
especialmente, en la segunda mitad pero su ofensiva estuvo totalmente errática,
desperdiciando dos primeros y goal en los que se fueron con las manos vacías.
Jay Cutler lanzó para 160 yardas
y un touchdown, además de agregar 34 yardas más por carrera. Fue una actuación
modesta pero, sobre todo, fue muy importante que Cutler no fuera interceptado.
Brandon Marshall fue su principal receptor con seis pases atrapados para 81
yardas y una anotación. El juego terrestre cargó con la mayor parte de la
producción ofensiva de Chicago, logrando sumar 171 yardas. Matt Forte fue el
principal corredor de Chicago con 96 yardas. Por su parte, la defensiva de
Detroit realizó una buena labor al sólo permitir un touchdown y un par de goles
de campo. Destacó, principalmente, la línea defensiva con tres capturas de un
total de cinco. Jay Cutler no olvidará, al menos por algunos días, el duro golpe
que Ndamukong Suh le propinó antes de finalizar la primera mitad.
La ofensiva de Detroit llegó como
la segunda mejor de la liga en yardas (420 yardas por juego) y promediando 25
puntos. Sin embargo, su desempeño en el juego de hoy estuvo muy lejos de eso. Sumaron un total de 340 yardas pero lo que más
resaltó de esta unidad fue su incapacidad de anotar. En tres viajes dentro de
la yarda 20 de Chicago, no pudieron si quiera concretar un gol de campo pues
los corredores soltaron el balón un par de ocasiones y Matthew Stafford (261
yardas, Td, Int) también sería interceptado. Fue solo hasta que el partido concluía,
dentro del minuto final, que Detroit pudo anotar y evitar la blanqueada. No fue
todo culpa de Detroit el que su ofensiva no pudiera producir puntos, la
defensiva de Chicago también tuvo muchos aciertos. Calvin Johnson prácticamente
pasó desapercibido al solo atrapar tres pases para 34 yardas y fue hasta la
segunda mitad que eso sucedió. Además forzaron cuatro balones sueltos de los
que lograron recuperar tres.
Al término de la semana 7, Chicago
posee el segundo mejor récord de la Conferencia Nacional (5 – 1). Su calendario
no ha sido exigente pero mientras este equipo continúe ganando no podrá ser
descartado como uno de los contendientes. Además, no hay duda de que su
defensiva es una de las mejores, especialmente cuando se trata de causar
intercambios de balón.
Por otro lado, Detroit está
dejando en claro que se requiere más que una buena temporada para poder ser
reconocido como un equipo ganador. Un aspecto que resalta sobre este equipo es
lo mal que han jugado sus equipos especiales en lo que va de la temporada, ya
sea permitiendo regresos largos o perdiendo balones. Aún le restan muchas semanas
a la temporada, pero con la falta de contundencia que han mostrado el futuro de
este equipo no parece prometedor.
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